El sensacionalismo, el Barroco y el neobarroco
El sensacionalismo, el Barroco y el neobarroco
I
El sensacionalismo usa técnicas para generar impacto emocional sobre la veracidad, provocando miedo, indignación o curiosidad:
--Exageración de noticias mediante titulares engañosos
--Uso de letras mayúsculas, signos de exclamación y palabras alarmistas como "¡increíble!", "¡terrible!" o "no lo vas a creer".
--Lenguaje alarmista
--Imágenes morbosas
--Simplificación excesiva de hechos
--Lenguaje emotivo: apela a las emociones (miedo, ira, indignación) en lugar de a los hechos, a menudo con un enfoque morboso
--Imágenes impactantes: Abundancia de fotografías, a menudo montajes o imágenes explícitas, silueteadas o en colores fuertes (rojo, fondo negro).
--Exageración y distorsión: Amplificar hechos insignificantes o distorsionar la información para crear un gran escándalo.
El barroco
En los siglos XVII-XVIII, utilizó el sensacionalismo como técnica artística y propagandística para impactar los sentidos, buscando emocionar y asombrar a través del dramatismo, el claroscuro y la exageración. Este estilo se caracteriza por la exuberancia, la complejidad y la pasión desbordante, tanto en el arte religioso como en la literatura, con el objetivo de conmover al espectador.
Conexiones entre Sensacionalismo y Barroco
Impacto Emocional
El arte barroco, con artistas como Caravaggio o Bernini, busca una conexión directa con las emociones del observador a través de escenas intensas, a menudo trágicas o milagrosas.
Propaganda e Iglesia
La Contrarreforma católica utilizó el arte barroco, con su estética impactante y escenográfica, para cautivar a los fieles y transmitir mensajes complejos.
Temas Exagerados
La literatura y el arte barroco se enfocan en la muerte, la inestabilidad de la vida, los contrastes extremos y las pasiones intensas.
Antecedente periodístico
Las primeras formas de sensacionalismo noticioso aparecieron en el siglo XVI con gacetas que reportaban crímenes, escándalos y hechos polémicos, alineándose con el gusto barroco por lo extraordinario.
El gusto barroco por lo extraordinario
se caracterizaba por la búsqueda de la emoción, el drama y el asombro, rechazando el equilibrio renacentista por la exageración, la complejidad y el movimiento.
Fomentaba el ilusionismo, el contraste lumínico (tenebrismo) y la fusión de artes para crear experiencias inmersivas, teatrales y exuberantes que fascinan los sentidos.
Teatralidad y Escenografía: El arte se concibe como una puesta en escena, visible en la arquitectura de Bernini (Plaza de San Pedro), fachadas sinuosas y la ornamentación extrema de retablos e iglesias.
Movimiento y Dinamismo
Se prefieren las formas abiertas, curvas y diagonales, capturando acciones efímeras o tensas, como en el David de Bernini, contrapuesto a la calma renacentista.
Ilusionismo y Efectos Visuales: Uso de perspectivas forzadas, trampantojos y juegos de luces para difuminar los límites entre la realidad y la ficción, engañando al espectador.
Exuberancia y Decoración: El horror vacui (miedo al vacío) lleva a recargar los espacios con detalles, dorados y materiales ricos, buscando impresionar y demostrar poder religioso o monárquico.
Contrastes Intensos: La pintura utiliza claroscuros extremos (tenebrismo) para resaltar lo humano y lo dramático, reflejando una mentalidad de desengaño y pesimismo, pero a la vez de gran impacto emocional.
Este estilo, nacido del "barroco" (perla irregular), exalta lo insólito y lo deslumbrante como respuesta a una época de profundos cambios, buscando conmover profundamente.
El sensacionalismo y el Barroco
El Barroco es un arte de espectáculo que utiliza el sensacionalismo para provocar, convencer y crear una experiencia inmersiva y emocional.
Sensacionalismo entendido como la exageración mediática para generar impacto emocional, encuentra en el neobarroco una afinidad estética basada en la saturación, el exceso, la exuberancia y la puesta en escena dramática.
Mientras el sensacionalismo busca atraer audiencias con crímenes o catástrofes, el neobarroco, como fenómeno cultural y artístico contemporáneo, reinterpreta el barroco histórico a través de la fragmentación, el desequilibrio y la "carnavalización" de la información o el arte.
Neobarroco
Resurge como neolatinismo (posmodernidad) o imitación (finales del siglo XIX) del barroco.
Características: Recargazón, lujo, exuberancia, desestructuración, y en Latinoamérica, mezcla de culturas y formas divergentes.
Expresiones
Se manifiesta en la arquitectura (Ópera Garnier), la literatura (Lezama Lima, Sarduy) y la cultura visual contemporánea, caracterizada por la inestabilidad.
Sensacionalismo y Neobarroco en la Cultura Contemporánea
Espectáculo: Ambos comparten la búsqueda de la sensación inmediata y la estética de la imagen sorprendente.
Exceso
El neobarroco, al igual que el sensacionalismo, se deleita en la sobreexposición y la intensidad, reflejando una sociedad que busca estímulos constantes.
Inestabilidad: El neobarroco a menudo se asocia con la ruptura de la armonía y la disonancia, un reflejo de la fragmentación que el sensacionalismo explota en la noticia.
La conexión radica en cómo ambos fenómenos apelan a los sentidos y a una "teatralización" de la realidad, convirtiendo la información o el arte en una experiencia de alto impacto visual y emocional.
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