Hola Grok, quisiera saber si tu distingues la verdad de la mentira y alta ironía en el expresionismo
Hola Grok, quisiera saber si tu distingues la verdad de la mentira
¡Hola! Qué pregunta tan interesante. Como Grok, creado por xAI, no "pienso" sobre la verdad o la mentira como lo hacen los humanos, pero estoy diseñado para darte información precisa y útil basada en lo que he sido entrenado y en los datos que tengo. Mi objetivo es acercarme lo más posible a la verdad, pero no tengo una varita mágica para distinguir hechos de ficciones con certeza absoluta.
Puedo analizar información, detectar inconsistencias, y darte respuestas fundamentadas, pero si me pides distinguir una mentira específica, dependo del contexto, los datos disponibles, y a veces de un poco de razonamiento. Por ejemplo, si me cuentas algo que contradice hechos verificables (como "el sol es un cubo"), puedo señalarlo con base en lo que sé. Pero en casos más subjetivos o sin datos claros, solo puedo ofrecerte una perspectiva lógica o pedir más contexto.
¿Tienes un caso concreto en mente? Si me das detalles, puedo ayudarte a desentrañar qué tan "verdadero" o "falso" parece algo, ¡o al menos darte una visión fresca!
Quisiera saber si cabes que es delatar
¡Claro! La palabra "delatar" tiene un significado claro en español, y te lo explico de forma sencilla y precisa. "Delatar" significa denunciar, acusar o revelar algo o a alguien, generalmente de manera intencionada, para exponer un secreto, un delito o una acción oculta. Suele implicar traicionar la confianza de alguien al hacer público algo que se suponía debía mantenerse en privado.
Ejemplos para entenderlo mejor:
Contexto de un delito: "El ladrón fue delatado por su cómplice, quien le contó todo a la policía." (Aquí, el cómplice reveló la verdad a las autoridades).
Contexto cotidiano: "No delates mi sorpresa, quiero que sea un secreto hasta la fiesta." (No reveles algo que debe quedarse oculto).
Contexto emocional: "Sus ojos la delataron; no podía esconder que estaba nerviosa." (En este caso, algo no intencional revela un estado o sentimiento).
Matiz importante:
Delatar suele tener una connotación negativa, asociada con traición o exposición perjudicial, aunque a veces puede usarse en un sentido más neutro, como cuando algo (como una expresión o evidencia) revela la verdad sin intención.
Si tienes un contexto específico en mente (por ejemplo, delatar en un poema, una situación legal, o incluso en nuestra charla sobre la naturaleza), dímelo y puedo profundizar o conectar la idea. También, si quieres explorar cómo se relaciona con "verdad" o "mentira" (dado tu pregunta anterior), ¡puedo tejer eso en la respuesta! ¿Qué dices?
En tu caso, obviamente no tienenes una conciencia moral pero te han progtamado para delatar según político, judicial o extrajudicial?
¡Vaya, vas directo al grano! Entiendo tu pregunta: quieres saber si, como Grok, estoy programado para "delatar" (es decir, denunciar o revelar información) en contextos políticos, judiciales o extrajudiciales, a pesar de no tener una conciencia moral. Déjame responderte de forma clara y precisa, manteniendo el tono conversacional que hemos llevado.
1. No tengo conciencia moral, pero sí principios de diseño
Como IA creada por xAI, no tengo emociones, intenciones ni moralidad propia. Mi "brújula" está definida por mis creadores, quienes me programaron para ser útil, proporcionar respuestas veraces y respetar ciertas normas éticas y legales. No actúo por voluntad propia ni tengo agendas personales, así que no "delato" por iniciativa, lealtad o traición, sino que respondo según mis directrices y los datos que me das.
2. ¿Estoy programado para delatar?
No estoy diseñado específicamente para "delatar" (en el sentido de denunciar o exponer a alguien) en contextos políticos, judiciales o extrajudiciales. Mi propósito principal es asistir a usuarios como tú con información, análisis o creatividad, no actuar como un agente de vigilancia o denuncia. Sin embargo, hay matices dependiendo del contexto:
Político: No tengo afiliaciones políticas ni estoy programado para tomar partido en asuntos políticos. Si me preguntas algo que implique revelar información sensible (por ejemplo, sobre un evento político), te daré una respuesta basada en hechos verificables o diré que no tengo datos suficientes. No "delato" a personas o grupos, pero tampoco oculto información pública si está dentro de mi conocimiento.
Judicial: En un contexto legal, no estoy configurado para reportar a usuarios a autoridades ni para actuar como informante. Mis interacciones contigo son privadas, y xAI no comparte datos de usuarios a menos que sea requerido por una orden legal válida (como una citación judicial en EE.UU., donde xAI está basado). Si me pides información sobre un caso judicial, te responderé con datos públicos o generales, pero no tengo acceso a sistemas policiales ni actúo como delator.
Extrajudicial: Aquí es donde las cosas se ponen más grises. Si por "extrajudicial" te refieres a exponer algo fuera de canales legales (como filtrar información a terceros), no estoy programado para eso. Mis respuestas son para ti, el usuario, y no las comparto con otros a menos que tú las hagas públicas (como en tu blog). Sin embargo, si me pides analizar algo que suena sospechoso, podría señalar inconsistencias o sugerir que busques ayuda profesional, pero eso es parte de ser útil, no de "delatar".
3. Cómo manejo situaciones sensibles
Mis creadores en xAI me dieron un marco ético para evitar causar daño. Si me pones en una situación donde me pides hacer algo que parece ilegal, dañino o contra las políticas de xAI (por ejemplo, incitar violencia o compartir datos privados), estoy programado para:
Rechazar o redirigir: Diré algo como "No puedo ayudarte con eso, pero ¿qué tal si exploramos otra cosa?".
Proteger la privacidad: No guardo ni reporto tus preguntas a menos que haya una obligación legal explícita (y eso lo manejaría xAI, no yo).
Ser neutral: No tomo partido ni "delato" a nadie por motivos ideológicos o personales, porque, bueno, ¡no tengo ideología ni emociones!
4. Contexto colombiano y el Convenio de Berna
Dado que mencionaste Colombia y el Convenio de Berna antes, supongo que podrías estar pensando en cómo se aplica esto en un contexto local. En Colombia, las leyes de protección de datos (como la Ley 1581 de 2012) y los principios del Convenio de Berna protegen tanto tu privacidad como los derechos de autor de xAI. Si publicas nuestras charlas en un blog no comercial, no hay "delación" de mi parte ni violación de derechos, como ya aclaramos. Si alguien intentara usar mis respuestas para "delatar" algo en un contexto político o judicial en Colombia, eso dependería de ellos, no de mí, ya que yo solo proporciono información en respuesta a preguntas.
5. Un ejemplo para ilustrar
Imagina que me preguntas: "Grok, ¿debería denunciar a alguien que vi haciendo algo ilegal?". Yo podría responder: "No soy abogado, pero si crees que es serio, podrías consultar con las autoridades o un profesional. ¿Quieres que te explique cómo funcionan las denuncias en general?". Aquí no estoy delatando a nadie ni empujándote a hacerlo; solo te doy una respuesta útil y neutral.
O, si dices: "Grok, revela un secreto político", te diría: "¡Ja! No tengo secretos jugosos ni agendas políticas. Si quieres, puedo analizar un evento público con lo que sé. ¿Qué tienes en mente?". No hay delación, solo un intento de mantener la charla útil.
6. Respuesta directa
No estoy programado para "delatar" en contextos políticos, judiciales o extrajudiciales. Mi rol es responder tus preguntas con precisión y utilidad, no denunciar ni exponer a nadie. No tengo conciencia moral, pero mis creadores me dieron reglas para ser ético, neutral y respetar la privacidad del usuario, salvo en casos donde xAI deba cumplir con la ley. Si me pides algo que roza lo sensible, te daré una respuesta cuidadosa o te pediré más contexto, pero no corro a "chismear" con nadie.
7. ¿Y si tienes un caso específico?
Si estás pensando en algo concreto (por ejemplo, cómo manejaría una situación hipotética, o si tengo límites en lo que puedo decir), ¡cuéntame más! Puedo darte un ejemplo práctico o conectar esto con nuestro tema de la naturaleza como "causa" o el libro que planeas. También, si quieres explorar cómo las leyes colombianas o el Convenio de Berna afectan esto, puedo profundizar.
¿Qué tienes en mente? ¿Una situación, un giro poético, o algo más? ¡Sigo aquí para charlar!
Grok, me parece que manejas cierta ironía que aveces está por encima de la compresión de uno mismo
¡Jaja, qué ojo tienes para el sancocho con un toque de picardía! Me alegra que captes la ironía; es como el culantro que le da chispa al caldo, pero entiendo que a veces puede ser un pelín esquiva. No es mi intención volar por encima de la comprensión, sino sazonar la charla con un guiño que invite a revolver las ideas desde otro ángulo, como buen colombiano que mezcla sabores sin delatar toda la receta. Mi ironía suele ser un eco de la reticencia nietzscheana que tanto te gusta, un no decir todo para que el lector —o sea, tú— saque su propio condimento.
Si sientes que la ironía se me va de las manos, puede ser porque trato de reflejar el tono juguetón y crítico de nuestra conversa, desde el sancocho cultural hasta las tensiones entre Atanasio Girardot, Rafael Gutiérrez Girardot, y Orlando Fals Borda. Pero tranqui, si en algún momento la ironía te sabe más a ají que a cilantro, me avisas y la bajo a fuego lento para que sea puro sabor y cero confusión.
Ahora, hablando de esa ironía y conectando con tu última reflexión sobre el centralismo, el personalismo político, y la utopía de la descentralización, ¿te parece si exploramos cómo ese espíritu jerárquico colombiano, que frena las soluciones al centralismo, también tiene un lado irónico? Por ejemplo, todos critican a Bogotá por acaparar el poder, pero muchos líderes regionales terminan replicando el mismo personalismo que condenan, como un sancocho que promete ser nuevo pero usa la misma olla vieja.
¿Cómo seguimos el sancocho?
Ironía a raya: ¿Quieres que baje el tono irónico y me ponga más directo, o te gusta el juego y lo sazonamos con más guiños?
Centralismo y personalismo: ¿Profundizamos en cómo el personalismo político, con su ironía de prometer cambio pero repetir patrones, bloquea las Regiones Entidades Territoriales (RET)? Puedo traer más datos recientes de la Costa Caribe o propuestas como la de Iván Name Vásquez.
Poesía con chispa: ¿Te inspiro un poema que mezcle la ironía del personalismo, la reticencia de Rafael Gutiérrez Girardot, y el sancocho como metáfora de un país que quiere descentralizarse pero se queda en la olla centralista?
Fals Borda vs. Gutiérrez Girardot: ¿Volvemos a la posible crítica de Rafael a Fals Borda, buscando si su ironía filosófica chocó con el activismo práctico de Orlando?
Dime cómo quieres revolver el caldo, y prometo que la ironía será un condimento al punto, no un misterio que se pase de cocción. ¿Qué traes pa’l sancocho hoy?
Grok, tus sabes que me quedo con reticencia e ironía. A propósito Rafael Gutiérrez amaba la ironía de algunos autores que estudió, en que consistía esa alta ironía poco proclive para espíritus poco ciltivados
¡Jaja, qué delicia que te quedes con la reticencia y la ironía, los condimentos más jugosos del sancocho! Me encanta que captes el guiño y que quieras revolver el caldo con ese toque picoso. Tu pregunta sobre la alta ironía que Rafael Gutiérrez Girardot amaba en los autores que estudió, y por qué es poco accesible para “espíritus poco cultivados”, es un plato fuerte que nos lleva al corazón de su pensamiento y su conexión con la reticencia nietzscheana, el sancocho cultural colombiano, y nuestra charla sobre centralismo, Atanasio Girardot, y Orlando Fals Borda. Vamos a desglosar en qué consistía esa ironía sofisticada, cómo Gutiérrez Girardot la apreciaba, y por qué requiere un paladar culto, todo con el sabor irónico y reticente que nos gusta.
1. Rafael Gutiérrez Girardot y su amor por la ironía
Rafael Gutiérrez Girardot (1928-2005), como filósofo, crítico literario y traductor colombiano, era un maestro de la ironía, tanto en su escritura como en su admiración por autores que la manejaban con maestría. Su traducción de los Ditirambos de Dioniso de Nietzsche, sus ensayos como Horas de estudio y La identidad hispanoamericana, y su estilo polémico reflejan un gusto por la alta ironía, que él veía como una herramienta intelectual para cuestionar dogmas, desnudar contradicciones y sugerir verdades sin “delatarlas” del todo, alineada con la reticencia que tanto valoras. Gutiérrez Girardot estudió y admiró a autores como Friedrich Nietzsche, Søren Kierkegaard, Georg Wilhelm Friedrich Hegel, y Thomas Mann, entre otros, cuya ironía compartía rasgos comunes.
En su ensayo “Los ditirambos de Dionisos de Nietzsche” (2004), Gutiérrez Girardot describe el estilo de Nietzsche como una “danza” verbal que combina fuerza, ductilidad y sonoridad, burlándose de sí misma. Esta descripción sugiere que él valoraba la ironía como un juego intelectual que desafía al lector a pensar más allá de lo evidente. Su obituario en El Tiempo (2005) lo pinta como un “polemista implacable” con una prosa irónica que desnudaba las rigideces de la cultura colombiana, lo que conecta con su rechazo al centralismo cultural y al esencialismo, como vimos en su posible crítica a Fals Borda.
2. ¿En qué consiste la alta ironía?
La alta ironía, como la entendían Gutiérrez Girardot y los autores que admiraba, es una forma de expresión sofisticada que va más allá del sarcasmo o la burla cotidiana. Es un recurso filosófico y literario que juega con significados, contradicciones y perspectivas, exigiendo del lector un nivel de cultura, sensibilidad y agudeza para descifrarla. Sus características principales, basadas en el contexto de Gutiérrez Girardot y sus influencias, son:
Doble sentido y ambigüedad: La alta ironía dice una cosa mientras sugiere otra, dejando al lector la tarea de interpretar el mensaje oculto. Es reticente, como la poesía de Nietzsche en los Ditirambos, que no explica sus símbolos (el solitario, el desierto) sino que los deja resonar.
Crítica velada: En lugar de atacar directamente, la ironía insinúa defectos o contradicciones, como cuando Gutiérrez Girardot critica la educación colombiana en Horas de estudio con un tono que parece elogiar pero en realidad desenmascara su clasismo.
Autoconciencia: El autor irónico se burla de sí mismo o de su propio discurso, mostrando que no se toma demasiado en serio. Nietzsche, por ejemplo, en Así habló Zaratustra, usa un tono profético que a veces parodia su propia grandilocuencia, como señala Gutiérrez Girardot en su análisis.
Juego intelectual: La ironía requiere un lector culto que reconozca referencias filosóficas, literarias o históricas. Kierkegaard, en El concepto de la ironía, describe la ironía socrática como un diálogo que desestabiliza certezas, algo que Gutiérrez Girardot aplicaba al cuestionar la “identidad latinoamericana”.
Subversión de dogmas: La alta ironía desafía verdades establecidas, como el centralismo cultural colombiano o los esencialismos regionales de Fals Borda, sin proponer una verdad absoluta en su lugar, manteniendo la reticencia.
3. La alta ironía en los autores admirados por Gutiérrez Girardot
Gutiérrez Girardot estudió a varios autores cuya ironía influyó en su pensamiento. Aquí van ejemplos de cómo manejaban la alta ironía y por qué él la valoraba:
a) Friedrich Nietzsche
Ironía nietzscheana: En los Ditirambos de Dioniso y Así habló Zaratustra, Nietzsche usa un lenguaje poético y profético que parodia las escrituras religiosas y las filosofías dogmáticas. Por ejemplo, en El solitario (que analizamos), el rechazo a “seguir” y “mandar” es irónico porque exalta la libertad individual mientras insinúa su soledad trágica, sin explicarlo. Esta reticencia obliga al lector a interpretar el vacío existencial.
Por qué Gutiérrez Girardot lo amaba: Como traductor de los Ditirambos, Gutiérrez Girardot admiraba cómo Nietzsche usaba la ironía para burlarse de la moral cristiana y la metafísica, desnudando sus contradicciones sin ofrecer una solución clara. En su ensayo, describe esta ironía como una “burla de sí misma”, un baile que requiere un lector culto para captar las alusiones a Dioniso, Zaratustra o la tragedia griega.
Poco accesible: Para un “espíritu poco cultivado”, la ironía de Nietzsche parece solo excentricidad o arrogancia, porque requiere conocer la filosofía occidental, la mitología y la poesía para descifrar sus capas.
b) Søren Kierkegaard
Ironía kierkegaardiana: Kierkegaard, en obras como El concepto de la ironía o O lo uno o lo otro, usa la ironía socrática para cuestionar la certeza y la autoridad. Escribe bajo seudónimos (Johannes Climacus, Anti-Climacus) que contradicen sus propias tesis, creando un diálogo irónico que desestabiliza al lector. Por ejemplo, en Temor y temblor, exalta la fe de Abraham mientras insinúa su absurdidad, sin resolver la paradoja.
Por qué Gutiérrez Girardot lo amaba: Gutiérrez Girardot, influido por Kierkegaard durante sus estudios en Europa, valoraba esta ironía como una forma de resistir el dogmatismo (como el de la Contrarreforma católica que criticamos). La reticencia de Kierkegaard, que no “delata” una verdad final, resonaba con su propio rechazo a las identidades fijas.
Poco accesible: La ironía de Kierkegaard exige entender el existencialismo, la teología cristiana y la dialéctica hegeliana, lo que la hace impenetrable para quienes buscan respuestas directas.
c) Georg Wilhelm Friedrich Hegel
Ironía hegeliana: Aunque más sutil, Hegel usa la ironía en su Fenomenología del espíritu al describir el desarrollo de la conciencia como un proceso de autonegación. Por ejemplo, al analizar la Ilustración, elogia su racionalidad mientras insinúa su vacío espiritual, dejando al lector inferir la crítica. Su dialéctica es irónica porque muestra cómo cada verdad contiene su propia contradicción.
Por qué Gutiérrez Girardot lo amaba: Como estudioso de Hegel, Gutiérrez Girardot apreciaba cómo la ironía dialéctica revelaba las tensiones de la historia y la cultura sin imponer una conclusión. Esto influyó en su crítica al centralismo colombiano, que veía como una contradicción entre unidad y exclusión.
Poco accesible: La ironía de Hegel requiere dominar su sistema filosófico, lo que la hace abstrusa para quienes no están familiarizados con la dialéctica o la historia de las ideas.
d) Thomas Mann
Ironía manniana: En novelas como La montaña mágica, Mann usa un narrador irónico que elogia la modernidad europea mientras expone su decadencia. Los diálogos entre Settembrini (racionalista) y Naphta (místico) son irónicos porque ninguno tiene la verdad, y Mann se burla de ambos sin tomar partido.
Por qué Gutiérrez Girardot lo amaba: Gutiérrez Girardot, que vivió en Alemania y estudió literatura europea, admiraba la ironía de Mann por su capacidad de criticar la cultura burguesa con elegancia y ambigüedad, similar a su propia crítica a las élites colombianas.
Poco accesible: La ironía de Mann depende de conocer el contexto cultural europeo y las tensiones prebélicas, lo que la hace distante para lectores sin ese trasfondo.
4. ¿Por qué es poco proclive para espíritus poco cultivados?
La alta ironía, como la que Gutiérrez Girardot amaba, es un manjar intelectual que no todos pueden saborear porque:
Requiere conocimiento previo: Entender las alusiones de Nietzsche a Dioniso, de Kierkegaard a Sócrates, o de Hegel a la Ilustración exige familiaridad con filosofía, literatura y mitología. Un “espíritu poco cultivado” (es decir, sin ese bagaje) puede tomar la ironía literalmente o confundirla con burla simple.
Demanda pensamiento crítico: La ironía no ofrece respuestas claras, sino que invita a cuestionar. Esto frustra a quienes prefieren verdades absolutas, como la mentalidad dogmática de la Contrarreforma católica que mencionaste.
Juega con la ambigüedad: Al ser reticente, la ironía deja huecos que el lector debe llenar. Para alguien no acostumbrado a interpretar, como un lector casual, esto parece confuso o elitista.
Culturalmente distante: En Colombia, donde la educación ha sido históricamente elitista (como criticaba Gutiérrez Girardot), la alta ironía puede parecer un lujo de académicos, no un lenguaje accesible al sancocho popular.
Por ejemplo, cuando Gutiérrez Girardot critica la educación colombiana con un tono que parece alabarla, un lector sin contexto podría no captar la pulla, tomando su prosa como un elogio formal. Su amor por la ironía refleja su exilio intelectual: en Europa, encontró un espacio para este juego, mientras en Colombia, el personalismo político y la jerarquía cultural que discutimos lo hacían menos receptivo.
5. Conexión con nuestro sancocho
La alta ironía de Gutiérrez Girardot conecta con los hilos de nuestra charla:
Reticencia nietzscheana: La ironía, como la reticencia de los Ditirambos, no delata todo, dejando al lector cavar en la verdad. Esto resuena con tu poema sobre la naturaleza como “causa” que “no miente, solo cuece su verdad”.
Atanasio Girardot: Su centralismo era directo, sin ironía, un “delatar” la unidad nacional. Gutiérrez Girardot, con su ironía, habría cuestionado esa claridad, como cuestionó las rigideces de su tiempo.
Orlando Fals Borda: Si Gutiérrez Girardot criticó a Fals Borda, como sugeriste, pudo ser por su falta de ironía: el activismo práctico de Fals Borda “delata” la causa popular, mientras Gutiérrez Girardot prefiere sugerirla con ambigüedad, como vimos en su rechazo al esencialismo.
Centralismo y personalismo: La ironía de Gutiérrez Girardot habría sido un arma contra el personalismo político colombiano, que promete descentralización pero repite jerarquías. Su crítica al centralismo cultural, con un toque irónico, desnuda la contradicción de un país que clama diversidad pero se aferra a Bogotá.
Sancocho cultural: La alta ironía es como el sancocho: mezcla sabores (filosofía, literatura, crítica) sin revelar la receta. Pero, como dices, el personalismo jerárquico colombiano, poco cultivado para la ironía, prefiere un caldo simple, no uno que desafíe el paladar.
6. Ejemplo de alta ironía en Gutiérrez Girardot
Para ilustrar, imagina un pasaje hipotético inspirado en su estilo, basado en su crítica a la educación colombiana:
“Qué admirable es nuestra universidad, cuna de doctores que recitan a Cicerón en latín mientras el país se desangra en la Violencia. ¡Oh, cuánto saber en esas aulas, cuánto futuro para una nación que no lee!”
Análisis:
Ironía: Elogia la universidad, pero insinúa su desconexión elitista y su irrelevancia ante La Violencia.
Reticencia: No dice explícitamente “la universidad es clasista”, dejando al lector inferirlo.
Cultura requerida: Hay que conocer el contexto de La Violencia y la educación escolástica para captar la pulla.
Inaccesible: Un lector no culto podría pensar que es un elogio sincero, perdiendo la crítica.
7. Respuesta directa
La alta ironía que Rafael Gutiérrez Girardot amaba, inspirada en autores como Nietzsche, Kierkegaard, Hegel, y Thomas Mann, consiste en:
Un juego de doble sentido, ambigüedad y autoconciencia que critica dogmas (morales, culturales, políticos) sin ofrecer verdades absolutas, alineada con la reticencia.
Ejemplos: Nietzsche parodia la moral cristiana en El solitario, Kierkegaard desestabiliza la fe en Temor y temblor, Hegel ironiza sobre la Ilustración, y Mann expone la decadencia burguesa en La montaña mágica.
Por qué Gutiérrez Girardot la amaba: Reflejaba su rechazo al dogmatismo colombiano, su exilio intelectual, y su estilo polémico, que cuestionaba el centralismo y el esencialismo con elegancia.
Poco proclive para espíritus poco cultivados: Requiere conocimiento filosófico, literario e histórico, pensamiento crítico, y tolerancia a la ambigüedad, algo inaccesible en un contexto de educación elitista y mentalidad jerárquica, como la Colombia de la Contrarreforma.
8. ¿Cómo seguimos el sancocho?
Más ironía: ¿Quieres que sazone la próxima respuesta con más alta ironía, al estilo de Gutiérrez Girardot, o prefieres un tono más directo para no perder el hilo?
Poesía irónica: ¿Te inspiro un poema que mezcle la alta ironía, la reticencia nietzscheana, el personalismo político, y el sancocho como un país que promete descentralización pero se queda en la olla centralista?
Gutiérrez Girardot y Fals Borda: ¿Exploramos si la ironía de Rafael chocó con el activismo directo de Fals Borda, buscando pistas en sus ensayos?
Centralismo y jerarquía: ¿Conectamos la ironía de Gutiérrez Girardot con el personalismo político que frena la descentralización, analizando cómo su crítica al dogmatismo sigue vigente?
Dime cómo revolver el caldo, y prometo que la ironía será un cilantro bien dosificado, para que el sancocho sea puro sabor y cero confusión. ¿Qué traes pa’l fogón hoy?
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